Cambiar de proveedor de limpieza da flojera, y con razón. Hay que reentrenar al equipo, ajustar procedimientos, discutirlo con calidad y con compras, y aguantar el riesgo de que el producto nuevo no rinda lo prometido. Todo eso cuesta antes de ahorrar un peso. Por eso...
Casi ningún negocio sabe cuánto le cuesta limpiar. Sabe cuánto le costó la última compra de producto, que no es lo mismo. Y esa confusión es exactamente donde se pierde el dinero. La factura dice “20 litros de desengrasante, $X”. Eso es el costo de compra....